La parrilla es el corazón del quincho. Es donde se cocina, donde se junta la gente y, casi siempre, el elemento que define cómo se ve y cómo se usa todo el espacio. Esta guía responde las preguntas que más nos hacen en visitas técnicas antes de comprar o mandar a construir una.
Tipos de parrilla
- A carbón (parrilla argentina). La favorita para el asado de verdad. Fierro en V o parrilla plana, con sistema de altura regulable. Sabor y control, a cambio de más tiempo y manejo de las brasas.
- A gas. Rápida, limpia y práctica para el día a día. Enciende en minutos y no deja cenizas. Menos “sabor a asado”, pero gana en comodidad para uso frecuente.
- Mixta (gas + carbón). Lo mejor de los dos mundos: gas para un almuerzo rápido entre semana, carbón para el asado del fin de semana. La opción más versátil si el presupuesto acompaña.
- Con disco y/o plancha. Cada vez más pedida. Suma versatilidad: verduras, mariscos, desayunos, todo lo que no va directo a la parrilla.
Materiales de la parrilla
- Acero inoxidable. El estándar recomendado. No se oxida, resiste la intemperie, fácil de limpiar y dura años. Es la mejor relación calidad-durabilidad.
- Fierro fundido. Excelente retención de calor y marca clásica en la carne. Requiere curado y mantención (aceitar) para que no se oxide.
- Acero al carbono. Más económico, buen desempeño térmico, pero necesita cuidado constante contra la oxidación. Bien mantenido, rinde.
El sistema de altura regulable
Es lo que separa una parrilla básica de una buena parrilla. La manivela con elevador te deja subir y bajar el fierro para controlar la cocción sin tocar las brasas: sellas arriba, terminas abajo. Si vas a invertir en una sola cosa, que sea esta. Una parrilla fija limita mucho lo que puedes hacer.
Medidas y capacidad
- Chica (60-80 cm de ancho): 4 a 6 personas. Perfecta para uso familiar habitual.
- Mediana (80-110 cm): 8 a 12 personas. El tamaño más pedido para un quincho de casa.
- Grande (120 cm o más): para recibir seguido y cocinar varias cosas a la vez. Considera dos zonas de fuego.
Un error clásico es quedarse corto: la parrilla se elige para el asado grande, no para el promedio.
Costos referenciales
- Parrilla a carbón, fierro en acero con altura regulable y cajón de brasas: desde $350.000.
- Parrilla a gas: desde $450.000.
- Cocina de asado completa (parrilla + disco/plancha + encimera): desde $800.000.
Estos valores son referenciales y parten desde el rango de entrada hacia arriba según materiales y terminaciones. La estructura (base de albañilería, mesón, revestimiento) suele pesar tanto como el fierro mismo en el total.
El humo: piénsalo antes de elegir la parrilla
Cómo se va el humo es parte del diseño de la parrilla, no un accesorio que se agrega después. Pero ojo: la campana no siempre es la solución. En un quincho abierto y con viento, una campana sin motor —que funciona solo por tiraje natural— muchas veces queda decorativa y el humo igual se va por donde quiere.
Si tu quincho es cerrado o semicerrado, la extracción es crítica y hay que diseñarla desde el día uno. Si es abierto, quizás la mejor decisión sea no poner campana y resolverlo con la ubicación y la orientación. Lo desarrollamos a fondo acá: Campana en el quincho: por qué muchas veces no sirve.
Integración al diseño
- Altura de trabajo cómoda: el fierro entre 90 y 100 cm del suelo evita agacharse toda la tarde.
- Mesón al lado: necesitas superficie para apoyar bandejas, cortar y servir. Idealmente a ambos lados.
- Lado dominante: ubica la parrilla donde quieras el centro visual y social del quincho. Es donde va a estar la gente.
- Distancia a materiales combustibles: respeta las separaciones y usa revestimientos resistentes al calor detrás y alrededor.
Errores comunes
- Comprar una parrilla fija y arrepentirse: sin altura regulable, pierdes control de la cocción.
- No pensar el humo desde el diseño (o poner una campana que no va a tirar) → quincho ahumado.
- Quedarse corto en tamaño y no poder con el primer asado grande.
- Elegir materiales baratos que se oxidan a la intemperie en un par de temporadas.
- No dejar mesón de apoyo al lado: cocinar se vuelve incómodo.
¿La compras o la mandas a hacer?
Para la mayoría de los quinchos, mandar a construir la parrilla a medida con un buen maestro parrillero sale mejor: ajustas medidas, altura y materiales al espacio real, y la integras a la estructura. Las parrillas prefabricadas de acero inoxidable son una buena opción cuando quieres algo listo, movible o de instalación rápida.
En Kurantu diseñamos e integramos la parrilla como parte del quincho completo —estructura, extracción y terminaciones incluidas— para que no quede como un aparato pegado después. Conversemos tu proyecto.