Descárgala en PDF
Te llega al mail en menos de 1 minuto. Sin spam, sin venderte cosas.
Lo que importa antes de firmar
Construir un quincho, una cocina o remodelar la casa entera es uno de los gastos más grandes que va a hacer una familia. Y la mayoría toma la decisión en base a una recomendación, una cotización barata o un Instagram que se ve bonito.
No es suficiente. La diferencia entre una constructora buena y una mala se ve en el día 60 de obra — cuando ya no puedes echarte atrás. Esta guía te entrega las preguntas, banderas y cláusulas que separan a las dos.
1. Las 8 preguntas que tienes que hacer antes de firmar
Pregunta directamente. Una constructora seria responde sin titubear:
- ¿Cuántos años llevan operando? Mínimo 5. Menos que eso, no han pasado un ciclo de garantías.
- ¿Quién es el responsable durante la obra? Idealmente el mismo que firma contigo. Si te derivan a "el maestro", tienes un intermediario más.
- ¿El presupuesto es fijo o referencial? Fijo. Cerrado por partida. Si dice "estimado sujeto a variación", el precio final lo veremos.
- ¿Qué pasa si se atrasan? Tiene que haber multa por atraso en el contrato. Si no la hay, el plazo no significa nada.
- ¿Tienen RUT empresa? ¿Boletean o facturan? No es paranoia: con factura tienes garantía real. Sin RUT, si algo falla, no hay a quién exigir.
- ¿Cuál es la forma de pago? Por avance de obra contra hito documentado. Nunca más de 30% adelantado al inicio.
- ¿Cómo me comunican el avance? Plataforma digital o reportes diarios. No "le aviso por WhatsApp si hay algo".
- ¿Qué incluye la garantía y por cuánto tiempo? Mínimo 1 año, por escrito, especificando qué cubre.
2. Banderas rojas: cómo reconocer un mal constructor
Las constructoras malas no se ven malas al principio. Estas son las señales tempranas:
Bandera 1 · Presupuesto sospechosamente barato
Si tres constructoras te dan presupuestos similares y una está 30–40% más barata, hay tres opciones: (a) están desesperados por la pega, (b) no cubicaron bien y te van a venir con "imprevistos", o (c) van a reducir calidad de materiales. Ninguna te conviene.
Bandera 2 · No quieren detallar el presupuesto
"Total: $25.000.000" no es un presupuesto. Un presupuesto serio tiene partidas: obra gruesa, terminaciones, instalaciones, MO, GG, utilidad. Si te entregan un número pelado, hay un problema.
Bandera 3 · Apuro para firmar
"Si firmas hoy te dejo el precio." Las constructoras serias no presionan: saben que su trabajo se vende solo. Si te apuran, es porque saben que pensándolo bien no firmarías.
Bandera 4 · No están dispuestos a hacer contrato formal
Cualquier obra sobre $5.000.000 tiene que tener contrato firmado, con plazos, hitos, multas y garantía. Si te dicen "trabajemos de palabra que es más rápido", estás en problemas.
Bandera 5 · No tienen oficina física
"Trabajamos desde la casa" es legítimo para freelancers pequeños, pero para una obra grande necesitas a alguien con dirección, equipo y continuidad. Si no la tienen, ¿quién responde dentro de 6 meses cuando aparezca una filtración?
3. Presupuestos: por qué los baratos terminan caros
En construcción hay una fórmula que se cumple casi siempre: el presupuesto inicial barato termina costando 30–50% más que el caro. La razón es estructural, no mala fe.
Quien cotiza barato lo hace de tres maneras: subcubicando materiales, bajando MO o eliminando partidas que "se ven después". Cuando empieza la obra, esas partidas reaparecen como "imprevistos" o "extras" — y ahí ya no puedes pelear porque tienes la casa abierta.
Cómo leer un presupuesto correctamente:
- Compara partidas, no totales. ¿Cuántos m² de cerámica? ¿Qué fierro? ¿Qué marca de grifería?
- Pide el APU (Análisis de Precio Unitario) de las partidas grandes. Te dice cuánto va a materiales y cuánto a MO.
- Gastos Generales bajos. Entre 15% y 20% del total directo es razonable. Bajo eso, no van a poder pagar supervisión.
- Utilidad. Una constructora seria gana 15–20%. Si no tienen utilidad, no van a sobrevivir tu obra.
4. El contrato: las 5 cláusulas que tienes que exigir
Un contrato de construcción serio incluye, mínimo:
- Alcance detallado de la obra con planos, especificaciones técnicas y EETT firmadas por ambos. Sin esto, todo es discutible.
- Plazo total + plazos por hito, con fechas claras de inicio y entrega.
- Forma de pago por avance certificado. Nada de pagos por calendario fijo: pagas cuando el hito está terminado y verificado.
- Lista de cambios (orden de cambios). Si quieres modificar algo mientras avanza la obra, debe documentarse con su costo y plazo adicional antes de ejecutarse.
- Garantía escrita, mínimo 1 año desde la entrega, especificando qué cubre (lo que falle por mano de obra, no lo que rompiste tú).
5. Después de la entrega: cómo funciona una buena garantía
La obra termina con entrega formal, no con "ya está, gracias, chao". La entrega incluye:
- Checklist firmado por ambas partes con todos los puntos revisados.
- Carpeta as-built: planos finales, manuales de equipos instalados, certificados de garantía de fabricantes.
- Walkthrough completo para que sepas dónde están las llaves de paso, los tableros, etc.
- Garantía escrita con plazos, alcance y forma de hacerla efectiva.
Durante el año de garantía, si algo falla por mano de obra o material defectuoso, la constructora vuelve sin costo. Si rompiste tú la cerámica o decidiste cambiar la cocina entera, eso es otro proyecto.
Cierre
Construir bien es difícil, pero contratar bien es mucho más fácil cuando sabes qué preguntar. Esta guía cubre lo básico — el resto se aprende conversando con tu constructora antes de firmar.
Si quieres conversar tu proyecto, agenda una visita técnica gratis. Vamos a tu casa, medimos y te entregamos rangos estimados. Sin compromiso, sin venderte cosas.